Puericultura: Lactancia Materna
La lactancia materna es un acto natural propio e inherente a nuestra especie, aunque el acto de amamantar, puede muchas veces resultar dificultoso para muchas mujeres y en situaciones especiales en las que es necesario asistir y acompañar a la diada mamá-bebé.
Amamantar como todo aprendizaje conlleva tiempo y práctica, habrá mujeres a las que la lactancia les costará menos y habrá a quienes se les hará más cuesta arriba. Por este motivo, es necesaria la asistencia de un profesional especializado en la materia.
Soy una defendedora acérrima de la LM pero considerando que, aún así, no todas las madres van a poder y/o querer establecerla. Es desde este lugar de empatía que es necesario respetar las decisiones que finalmente se tomen, aún si nosotros no estuviéramos de acuerdo, no sin antes haber brindado la información necesaria, precisa y actualizada, otorgándole a la mujer la autonomía necesaria para que pueda tomar “decisiones informadas”.
Acompañar las lactancias desde un lugar amoroso, sin juzgamientos y poniéndonos a disposición de esa futura mamá, de esa mamá gestante, de esa mamá puérpera y de esa mama que desea iniciar el camino del destete es parte de nuestra tarea, como así poder desmitificar creencias, mitos e inseguridades, estimulando y reforzando la confianza y seguridad en el rol de madres y padres.
La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida con la incorporación de alimentación complementaria y poder sostenerla hasta los dos años o más si mama y niño o niña así lo desean. Esto es así ya que los beneficios de la LM, tanto para el binomio mamá/bebé como para la familia y la sociedad son universalmente reconocidos, beneficios que involucran la esfera física, psíquica, económica y ambiental.
Trabajar interdisciplinariamente con obstetras, licenciado/as en obstétrica, pediatras, psicólogos/as, puericultoras y otras profesiones nos permite brindarles a las familias no solo la contención necesaria sino también atención de calidad.
Defender la lactancia significa defender nuestra herencia, nuestros orígenes y nuestra humanidad; protegerla es un compromiso de todos.
